8 jul. 2008


Ocho de julio a las tres y media y parece que se me cae el mundo encima por el simple hecho de que te echo de menos. Todo está demasiado oscuro y una de dos: o el ruído es ensordecedor o el silencio te atrapa, te envuelve y te aísla.

Y no me gusta esto. No me gusta porque no merece la pena nada de lo que hago, cuando lo único que quiero es conseguirte por fin y para siempre.

LLega un momento en el que el vaso este que no se colma necesita más base o menos agua para que no me de por tirarlo todo y salir corriendo con una única dirección. Eso es lo que realmente quiero, hacer las cosas con un motivo. Contigo como mi objetivo y no como un aspecto más de una rutina que me quema y hace que a veces, como hoy, me vea muy lejos de lo que realmente quiero. Y me da miedo, me da miedo que eso avance. Que te alejes y yo no haga más que mirar desde lejos esperando a ponerle un punto y final a una rutina que no me hace feliz y que puede que ni me sirva como camino hacia ti.

Hay veces en las que parece que el Cosmos al completo se pone contra ti, que nada sale bien, que nada merece la pena lejos de ti.

Dices que no le ves sentido a esto. Que si son solo tres días los que faltan para por fin poder estar juntos un verano entero, no comprendes por qué lo veo todo tan sin color. Y es que los minutos sin ti se me hacen días, y los días se me hacen eternos.

Es que no entiendo por qué lo hago. Acabo de mirar los billetes para Londres y le he enviado los datos a la chica que se viene conmigo de Erasmus. Y no he podido evitar llorar cuando he pulsado la opción "Solo ida". Y no entiendo por qué sigo adelante con esto si no es lo que quiero, si yo lo que quiero es estar contigo y no hacer que sufras porque me voy aún más lejos. Ni siquiera es ese mi principal motivo.

Qué largo se me hace y qué cuesta arriba lo veo todo algunas veces.

Con lo fácil que sería coger algunas monedas y coger un tren hasta ti, como haría si esto fuera una de esas películas con final predecible.

...Eva through the Looking-Glass.

...Eva through the Looking-Glass.