17 dic. 2009

Cuando veo su sombra en mi almohada, tiene la boca
entreabierta
y los párpados
tranquilos.
Respira
al revés, como si cada vez estuviera un poquito más cerca de la vida.
Se llena de aire y lo suelta
despacio,
como un pájaro
herido.
Pero sólo es
nada.

11 nov. 2009


Tengo mi maleta a medio hacer para el día en que te marches. Un vaso de agua antes de dormir y los pelos que queden en la almohada. Los planes que nunca sellamos y las sorpresas que no te llegué a dar; las canciones que me recuerdan a ti y las cientos de líneas de los libros que me hablaron de ti.

Si te vas, al menos sé que no lo harás cabizbajo.

Me han despertado demasiadas sonrisas tuyas por las mañanas como para que te largues mirando el suelo. Te he hecho reír por tantos rincones que apenas te acordarías de las veces que te hice llorar.

Tú no harás como que no pasó nada, tú vas a poder mirar atrás. En condicional, mejor.

Y no sabrías a dónde ir cuando hiciera frío. ¿No ves que en mis sábanas se está mejor? Te perderías.

O no.

Pero si lo hicieras te mirarías los pies para poder seguirlos desde cerca y te darías cuenta de que ya no piso tu sombra.

Que hay demasiado oxígeno por las calles para una sola persona, que el café sabe mejor cuando es para dos y la cama se enfría antes en una habitación individual.

Pero no te pediré que te quedes. Te pido que seas feliz conmigo.

Quédate.

4 nov. 2009

En todas las lenguas hay un mismo dicho: ojos que no ven, corazón que no siente. Pues yo afirmo que no hay nada más falso que eso; cuanto más lejos, más cerca del corazón están los sentimientos que intentamos sofocar y olvidar.

Paulo Coelho.

28 oct. 2009

Una flor amarilla.

Estudias cómo pasar de un vagón a otro mientras yo duermo entre sábanas de algodón.


Me diviertes explicándome a qué saben las rocas y por qué tienen esa forma, pero yo no te entiendo. Yo sé de piedras cuando se trata de tirarlas al mar, y eso que ni siquiera botan.


No llores, de verdad, que se te borran las pecas.

25 oct. 2009

Reflexos

- No vull que em segueixis sempre. No ho puc permetre per mi, però sobretot, per tu. No puc ni vull deixar que el teu taló es posi al sòl només quan ho fa el meu. No consentiré veure't fosca, on el sol decideixi projectar-te a cada moment. No et permeto perseguir-me pels cristalls, els miralls, les ombres i els reflexos. No.

- Però ja no tens més remei. Em vas obrir la porta. Jo no sóc l'ombra de Peter Pan, ja no em puc escapar. És tan improbable que em vagi com que la Terra giri al voltant del Sol. O era al revés? No se'm donen bé les comparatives. És tan improbable que si tu fossis un dit, jo seria l'anell.

- Doncs tallaré el dit. I em convertiré en mar.

- Llavors jo aprendria a nedar.

24 sept. 2009

Desnúdate. No. Arráncate la ropa. No hagas caso del orden de prendas. Ahora túmbate poco a poco. Pon la espalda en el suelo frío del mármol frío, despacio. Que lo sienta cada uno de los poros de tu espalda. Que se te pongan todos los pelos de punta.
Después, pide a alguien de manos frías que haga un recorrido con la yema del dedo índice desde tu ombligo hasta tu estómago. Despacio. Cuando llegue a su destino, que cierre el puño y lo deje caer con toda su fuerza.
Lo ideal sería que, una vez llegados a este punto, se prestara a abrirte el pecho y arrancarte el corazón de un manotazo. Entonces, que le escupa. Que le escupa delante de tus narices y lo tire al suelo con fuerza para que cuando caiga pueda pisarlo con botas de cazador.
Ya puedes recoger lo que haya sobrado y ponértelo en su sitio. Vuelve desnuda de donde viniste, métete en la cama de sábanas frías, que hoy no hay agua caliente.




(Celos)

22 sept. 2009

Distinguir los colores. Mover los dedos y pintarme las uñas. Elegir la ropa, elegir el desayuno y la merienda y a veces, el almuerzo y la cena. Sacar a pasear al perro. Lavar al perro. Peinarme de diferente forma aunque siempre acabe igual. Teñirme el pelo. Encogerme de hombros. Masticar. Saltar, dar volteretas, jugar con mi hermano y con mi perro. Elegir mi próxima mascota. Tomar medicinas. Comer chocolate. Y leche, y pan, y langosta, aunque no lo haga. Respirar polen en plena primavera. Llevar mangas cortas en Enero. Hablar perfectamente un idioma e intentarlo en tres más. Ver películas. Reír a carcajadas. Tomar alcohol. Leer con los ojos. Elegir qué leer con los ojos. Rascarme la espalda, besar, jugar al Twister. Cerrar el paraguas bajo la lluvia. Tirar la sal en la mesa, romper espejos, pasar bajo escaleras, ver películas de miedo, llevar amarillo y tener un gato negro. Aprender a conducir, estudiar, comprar una sandía, comerme las uñas de los pies. Salir sin llaves, y sin reloj, y sin dinero. Hacer el amor. Llamar por teléfono, coser un botón, ir al cine y enviar mensajes de amor. Caminar sin pisar las líneas, sacar la basura, curarme las heridas, bajar las escaleras a la pata coja, dejar que me piquen abejas y mosquitos tigre. Y los normales también. Colorear sin salirme de la línea, sonreír, llevar escote y pintalabios. Nadar, nadar desnuda, cantar, reconocer canciones de hace años, reconocer el sonido de coches conocidos. Montar en avión, en tren, en coche y en autobús sin límite de tiempo. Discutir y gritar. Perdonar, pedir perdón. Sacarme la mierda de entre las uñas y la cera de los oídos. Jugar al escondite, mirarme a un espejo, dar un susto, respirar.
...


(Puedo)

17 sept. 2009

12 sept. 2009

Dicen...

Dicen que hay que tener los pies sobre la tierra. Que de un flechazo en un talón se perdió una guerra, o algo así le pasó a Sansón.
¿O fue Aquiles?
Que para los sollozos hay miles, y ya que estamos, para los retozos también. Pero que no salgas del badén, porque lo demás será sonrisas con carmín en el cuello de la camisa.
Dicen que no hay dos sin tres, que sobre la tierra hay que poner los pies; y que no tengas ningún complejo, oye, pero que la cara es el alma del espejo. O el espejo del alma, yo qué sé.
Pues eso, que no hay dos sin tres, pero que tres son multitud y que para los recuerdos ya está el baúl.
Dicen que hay que tener los pies sobre la tierra.
Pero en definitiva, que la vida,
es sueño.
Y los sueños, sueños son.

7 sept. 2009

¿Dónde estás?

3 sept. 2009

Carrera por la escalera, vaivenes en el tren, parada cerca del puerto. Nos damos un paseo. Flores, gente que se mueve con monedas, disfraces, colillas, otras lenguas y de la mano. Puestecillos de gofres. Y de helados y de limonadas y granizados. Gente pescando, gente que mira, gaviotas que miran, carpas sucias, puente de madera. Bancos enfrente del mar y de los barcos y un café. Dos. En vaso de cartón, para llevar.
Y tú. Y tus brazos y tus antebrazos y tus abrazos. Tus manos. Tu boca y tu sonrisa y tu lengua y tus dientes. Y tus ojitos que miran tan... así, y tu nariz con pecas y tu cuello y tú, tú, tú, tú, TÚ.
Tan mío.

2 sept. 2009

Leí El Perfum en catalán.
Antes de abrir los ojos, los bebés reconocen su entorno por el olor. A lo largo de nuestra vida vamos recopilando infinidad de carpetas subdivididas en ficheros sobre este sentido.
El olfato llega hasta tal punto, que podemos llegar a oler cosas que no están presentes en el momento. Es el cerebro quien olfatea. Este le asigna a según qué carpetas, según qué recuerdos.
Y los recuerdos huelen. Eso es seguro.
Yo todavía puedo oler las tardes de invierno en mi antigua casa, sentada en el sofá con mi hermana junto a la estufa y comiendo tostadas con manteca mientras veíamos los Rugrats.
Puedo oler mi primer viaje a Dudley y sus calles mojadas. Puedo oler a mi perro cachorro dormido conmigo en una cama que me sobraba por todos lados, y eso que era pequeña.
Las mañanas de los Reyes Magos y sus regalos nuevos llenos de serpentina; puedo incluso oler los chapuzones de cabeza a la piscina, la casa de mi vecina a donde iba a jugar con su bici porque yo no tenía.
Puedo oler la mañana que vi a mi gato Pipo muerto, la noche que me dijeron que mi abuela ya no estaba con nosotros; la mañana en que llegaba mi madre con un bultito de telas suaves entre los brazos que se llamaba Antonio.
Puedo oler la primera vez que hice el amor. Sé cómo olía la habitación y el poco aire de verano que entraba por las ventanas.
Sé que mi madre huele verde, mi padre blanco y mi hermana rosa.
Me gusta el olor de la pintura, de los libros viejos, de los zapatos nuevos, de las cabecitas de los bebés, de las habas con poleo que hace mi madre y del asfalto mojado de mi pueblo en invierno.
Y hay un olor que me tranquiliza, que me hace sonreír y que no puedo evitar besar. Hoy pasé por la perfumería y me puse su colonia a ver si así podía conciliar mejor el sueño después de dos noches casi sin poder dormir porque se ha ido.
Pero no es lo mismo. Él no huele a esa colonia. Él huele a él, huele a abrazos con mis brazos encogidos y los suyos rodeándome; huele a tranquilidad y a risas debajo de las sábanas y en las calles. A noches en vela. A noches en su cuello. A juegos de matrículas y caricias en la nuca. A palabras que sólo le he dicho a él y palabras que sólo me ha dicho a mí. A ayuda, a protección.
Y todo esto es imposible que lo pueda llegar a impregnar un perfume.

30 ago. 2009

La vida hay que cogerla al vuelo.
Hay que atraparla justo cuando ella quiera pasar. No viene porque la llames ni se va porque se lo pidas. Pasa estés o no estés.
Y hay que estar. Para subirse a ella y degustar hasta la última gota que te ofrezca.
Todo son instantes. La misma vida es uno. Un momento formado por instantes. Una lágrima por una sonrisa. Una carcajada que te deja sin aire por un pecho que se queda sin aire cuando te das la vuelta. Unos buenos días a tu lado por unos buenos días que no te encuentran en su cama. Pero unos buenos días, al fin y al cabo. Merece la pena.
Hay que beberse los segundos.
Porque la vida pasa estés
o no estés.
Y hay que estar.

15 ago. 2009

31 may. 2009


Mi suerte no está en los dados.
Está en tus manos.

19 may. 2009




Soy.
Somos.

18 may. 2009

Ellos se conocieron por casualidad, que es como se suelen encontrar los grandes amores, casi siempre por casualidad.

En este caso ella lo invito a él para que se sentase, y él se sentó. Y claro, no había de qué hablar:
-¿Y qué lees?

Lo malo fue que él no había leído nada del escritor que ella estaba leyendo, y ya mal, empezamos mal, muy mal, por ahí no.

-Pues bonito día

No, pero enseguida empezaron a profundizar, porque ella dijo:

-Sí la verdad es que hace un bonito día.

Y aunque no lo hiciera.

Pero poco a poco él fue venciendo esa timidez que le caracteriza.

Una mañana él se levanta y al abrir los ojos se da cuenta de que está perdidamente enamorado de ella, y quedaron entonces en aquel café en el que se conocieron por casualidad.
Pero fue en aquel café donde ella le dijo:

-¿Sabes?, creo que me tengo que ir durante un tiempo.

-Yo te iba a decir casi lo contrario, que te quedaras conmigo para toda la vida.

Y ella dijo:

-No te preocupes porque yo estaré esperando. Además, cada quince días te mandaré una carta en la que te contaré todo lo que he hecho, todo lo que siento, todo lo mucho que te echo de menos, y todo lo poco que nos falta para vernos.

Él dijo que bueno, que vale:
-Pero que si no te vas casi mejor, ¿no?


Pero se fue.


Fue entonces cuando descubrió que aquello no tenía remedio y que estaba enamorado, que no había ningún elixir que hiciera que la olvidase, que no era cierto aquello de que un clavo saca otro clavo.

Que a veces es cierto que los amores a primera vista existen. Bueno, ¿es que acaso hay otros?

A los quince días llegó la carta de ella, toda llena de besos y de caricias, de te echo de menos. Él lloró.

Pasaron quince días, y otros quince, y otros quince, y otros quince, y las cartas se iban acumulando.
Y su vida consistía en esperar a que llegara el decimoquinto día, abrir el buzón y encontrar la carta de amor en la que ella prometía volver, esperar esa carta en la que ella le diría que volvía pronto.

Y un día ella, sin saber cómo ni por qué, dejó de escribir, y al quince día él se encontró el buzón vacío, y el alma partida en dos.

Ahora él resucitaba con la esperanza de revivir aquellos momentos, en los que, quizá, algún día, abriría la carta en la que ella diría "Pronto estaré allí"















·

13 abr. 2009


Escribo palabras sin sentido,
con las mismas vocales al final.
Para escaparme contigo,
para no echarte de menos más.

1 abr. 2009

Te das cuenta de que no, que sin él no sigues.
Que si vas tranquila por la vida es porque él está en todas partes, aunque no esté en ningún sitio. Que si pasa algo, que no pasa ná. Que luego te ayuda y te dice cómo lo haría él. Y si no, con unos cuantos te quieros te basta.
Y que si él falla, se cae todo.

Te das cuenta de que estás al final de una pirámide de naipes a la pata coja, que la última carta es él y que si se tambalea, se va todo a la mierda. Una torre entera apoyada en una sola carta.

Que no,
que sin él no sigo.


·

31 mar. 2009

·



Te vendo un corazón destejiendo las hebras de un algodón que cae en quiebra,
si te lo llevas.
Te cambio una primera brisa y una nana por tu media sonrisa de las mañanas,
si te quedas.


Grítame al oído,
que no oigo más que alaridos encerrados en los latidos,
de un valor asustado en el rincón de la nada.
Que la madrugada no viene sola y fría,
que no soy más que una sequía de tus labios,
y estos no más que un agravio de un menos por más.


Pero no me untes de cristal los ojos,
no me pintes un final,
que yo solo conozco prefijos
para empezar acertijos
que nunca
nadie
pudo averiguar.


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30 mar. 2009


Mírame y arráncame
hasta la
última.














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29 mar. 2009

·

27 mar. 2009

¿Y si ya no tengo nada más que decir?












·

21 mar. 2009



No
puedo obligarte.
Pero puedo llorarlas todas.
Puedo hablarte
de antes.
Puedo abrirme en canal.
Desgarrarme y enseñarte
todo lo que soy capaz
de almacenar.

Ojalá siempre me quede
un rincón que arañar.

Ojalá
no te estés yendo...






#

20 mar. 2009

Premio.

Pues eso. Que me han dado un premio (gracias, Lisa ).
A ver cómo va esto.


1.- Estilo de música: Soy una poppieeeeeeeeeeeeeeeee, por lo tanto me gusta todo lo que termine en -rock, que sea una pizca indie y, si puede ser, en francés.

2.- Una película: El Mago de Oz.

3.- Una serie: How I met your mother!

4.-Una canción: Eso no se dice.

5.-Un libro: El Principito.

6.-Libro actual: La Ladrona de Libros.

7.-Último libro leído: El Señor de las Moscas.

8.- Un día malo: Buff, quita, quita.

9.- Una profesión: Fabricante de cordones.

10.- Un sueño: ¿Yo quedándome ciega? ¿Yo quedándome sin lengua? ¿Yo matando a alguien?

16 mar. 2009




Mi sentido y mi común,
que antes se llevaban bien,
se dijeron "hasta luego, nunca más".
Y ahora me bebo el mar,
y en este charco no hago pie.
Y brindo con caviar
para que vuelvas de una vez.

14 mar. 2009



Empiezo a tener miedo de nada.






#

11 mar. 2009

Hoy puedo hacer tu mundo con mis dedos si cierro los ojos. Podría adivinar tus cicatrices, cada rincón que hace tu piel en las curvas de media noche. Podría olerte e incluso podría conseguir que los pelos de tu nuca me hicieran cosquillas en la nariz mientras te aspiro.
Esta noche puedo adoptar tu mano que no está entre mi pecho solo. Puedo buscar tus pies - aunque no estén- con los míos, que aunque te encuentren, esta noche permanecerán fríos.
Puedo poner en pie tu mundo entero esta noche, si cierro los ojos
para ver mejor.

26 feb. 2009


Estos ojos que no miden ni comparan,
ni se olvidan de tu cara,
ni se acuerdan de tu cruz.

Este contigo, este sin ti tan amargo.
Este reloj de arena del arenal,
esta huelga de besos, este letargo,
estos pantalones largos
para el viejo Peter Pan.

Este hacerse mayor sin delicadeza,
esta espalda mojada de moscatel.
Este valle de fábricas de tristeza,
esta espuma de certeza,
esta colmena sin miel.

Estos huesos que vuelven de la oficina,
dentro de una gabardina
con manchas de soledad.

[Sabina para Joey]

25 feb. 2009

The Raven.


Cierta noche aciaga, cuando, con la mente cansada,
meditaba sobre varios libracos de sabiduría ancestral
y asentía, adormecido, de pronto se oyó un rasguido,
como si alguien muy suavemente llamara a mi portal.
"Es un visitante -me dije-, que está llamando al portal;
sólo eso y nada más."

¡Ah, recuerdo tan claramente aquel desolado diciembre!
Cada chispa resplandeciente dejaba un rastro espectral.
Yo esperaba ansioso el alba, pues no había hallado calma
en mis libros, ni consuelo a la perdida abismal
de aquella a quien los ángeles Leonor podrán llamar
y aquí nadie nombrará.

Cada crujido de las cortinas purpúreas y cetrinas
me embargaba de dañinas dudas y mi sobresalto era tal
que, para calmar mi angustia repetí con voz mustia:
"No es sino un visitante que ha llegado a mi portal;
un tardío visitante esperando en mi portal.
Sólo eso y nada más".

Mas de pronto me animé y sin vacilación hablé:
"Caballero -dije-, o señora, me tendréis que disculpar
pues estaba adormecido cuando oí vuestro rasguido
y tan suave había sido vuestro golpe en mi portal
que dudé de haberlo oído...", y abrí de golpe el portal:
sólo sombras, nada más.

La noche miré de lleno, de temor y dudas pleno,
y soñé sueños que nadie osó soñar jamás;
pero en este silencio atroz, superior a toda voz,
sólo se oyó la palabra "Leonor", que yo me atreví a susurrar...
sí, susurré la palabra "Leonor" y un eco la volvió a nombrar.
Sólo eso y nada más.

Aunque mi alma ardía por dentro regresé a mis aposentos
pero pronto aquel rasguido se escuchó más pertinaz.
"Esta vez quien sea que llama ha llamado a mi ventana;
veré pues de qué se trata, que misterio habrá detrás.
Si mi corazón se aplaca lo podré desentrañar.
¡Es el viento y nada más!".

Mas cuando abrí la persiana se coló por la ventana,
agitando el plumaje, un cuervo muy solemne y ancestral.
Sin cumplido o miramiento, sin detenerse un momento,
con aire envarado y grave fue a posarse en mi portal,
en un pálido busto de Palas que hay encima del umbral;
fue, posóse y nada más.

Esta negra y torva ave tocó, con su aire grave,
en sonriente extrañeza mi gris solemnidad.
"Ese penacho rapado -le dije-, no te impide ser
osado, viejo cuervo desterrado de la negrura abisal;
¿cuál es tu tétrico nombre en el abismo infernal?"
Dijo el cuervo: "Nunca más".

Que una ave zarrapastrosa tuviera esa voz virtuosa
sorprendióme aunque el sentido fuera tan poco cabal,
pues acordaréis conmigo que pocos habrán tenido
ocasión de ver posado tal pájaro en su portal.
Ni ave ni bestia alguna en la estatua del portal
que se llamara "Nunca más".

Mas el cuervo, altivo, adusto, no pronunció desde el busto,
como si en ello le fuera el alma, ni una sílaba más.
No movió una sola pluma ni dijo palabra alguna
hasta que al fin musité: "Vi a otros amigos marchar;
por la mañana él también, cual mis anhelos, volará".
Dijo entonces :"Nunca más".

Esta certera respuesta dejó mi alma traspuesta;
"Sin duda - dije-, repite lo que ha podido acopiar
del repertorio olvidado de algún amo desgraciado
que en su caída redujo sus canciones a un refrán:
"Nunca, nunca más".

Como el cuervo aún convertía en sonrisa mi porfía
planté una silla mullida frente al ave y el portal;
y hundido en el terciopelo me afané con recelo
en descubrir que quería la funesta ave ancestral
al repetir: "Nunca más".

Esto, sentado, pensaba, aunque sin decir palabra
al ave que ahora quemaba mi pecho con su mirar;
eso y más cosas pensaba, con la cabeza apoyada
sobre el cojín purpúreo que el candil hacía brillar.
¡Sobre aquel cojín purpúreo que ella gustaba de usar,
y ya no usará nunca más!.

Luego el aire se hizo denso, como si ardiera un incienso
mecido por serafines de leve andar musical.
"¡Miserable! -me dije-. ¡Tu Diós estos ángeles dirige
hacia ti con el filtro que a Leonor te hará olvidar!
¡Bebe, bebe el dulce filtro, y a Leonor olvidarás!".
Dijo el cuervo: "Nunca más".

"¡Profeta! -grité-, ser malvado, profeta eres, diablo alado!
¿Del Tentador enviado o acaso una tempestad
trajo tu torvo plumaje hasta este yermo paraje,
a esta morada espectral? ¡Mas te imploro, dime ya,
dime, te imploro, si existe algun bálsamo en Galaad!"
Dijo el cuervo: "Nunca más".

"¡Profeta! -grité-, ser malvado, profeta eres, diablo alado!
Por el Diós que veneramos, por el manto celestial,
dile a este desventurado si en el Edén lejano
a Leonor , ahora entre ángeles, un día podré abrazar".
Dijo el cuervo: "¡Nunca más!".

"¡Diablo alado, no hables más!", dije, dando un paso atrás;
¡Que la tromba te devuelva a la negrura abisal!
¡Ni rastro de tu plumaje en recuerdo de tu ultraje
quiero en mi portal! ¡Deja en paz mi soledad!
¡Quita el pico de mi pecho y tu sombra del portal!"
Dijo el cuervo: "Nunca más".

Y el impávido cuervo osado aun sigue, sigue posado,
en el pálido busto de Palas que hay encima del portal;
y su mirada aguileña es la de un demonio que sueña,
cuya sombra el candil en el suelo proyecta espectra.
Y mi alma, de esa sombra que allí flota fantasmal,
no se alzará... nunca más.




Edgar Allan Poe.





And my soul from out that shadow that lies floating on ghe floor,
Shall be lifted... nevermore.






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21 feb. 2009

20 feb. 2009



Tout le monde est une drôle de personne,
et tout le monde a l'âme emmêlée.

Tout le monde a cherché quelque chose un jour,
mais tout le monde ne l'a pas trouvé.
Mais tout le monde
ne l'a pas
trouvé.

19 feb. 2009

Brainstorm.




El patetismo hecho carne.
Y hablando de carne, me gustan los desnudos. Femeninos, por predilección. Las espaldas, si se me permite la aclaración.
Me encanta destrozarme la vista escribiendo una lista de las cosas que me hacen odiarme. O leyendo libros hasta que amanece y la vecina me agradece que deje ya de acariciar papeles.
A veces olvido comer, hablar en inglés o contar hasta tres antes de saltar. A veces olvido que a veces amar es callar.
Ni tampoco gritar ni saltar buscando un culpable cuando, estable, me aúlla en silencio “farfulla”.
Intento pasar desapercibida, me escabullo entre la gente aturdida y huyo a la francesa; y aunque me sienta su princesa prefiero que el cielo esté gris. A veces también olvido dormir.
No me importa si me peina el viento, y me gusta pisar charcos; y aunque la gente vaya en barcos, yo no uso botas si las gotas tocan el piano cuando me tocan.
Respirarle a la oreja y sacarle la moraleja a un mal día que acaba (si juntos) en una algarabía de puntos en las íes y de mejillas como rubíes. Y ya de paso, por qué no, joder, a la mierda los pleonasmos y concuerda un par de orgasmos.
Y salgo a la calle y miro de frente a los ojos a la gente que mira de reojo. Como pasa con las bestias, la música es la única que calma mis molestias (ya sean vaginales o simples pajas mentales).
El patetismo,
hecho carne.








#

15 feb. 2009

La luz pálida de una de las lamparillas de la habitación baña solo un tercio de ella. Esa luz le dibuja los rasgos más intensos. Y si lo miras desde esa perspectiva, ves cómo el labio superior destaca sobre el inferior.
Si se enfada o está triste, resalta aún más.
Él se levanta de la cama y tú lo miras desde ella. Desnudo, concentrado en lo que hace. Y lo miras. Todo él. Su cuerpo salpicado de luz. De luz naranja. Interior y exterior. La lamparita de la habitación hace juego con la luz que regalan las nubes de las tres y cuarto de la madrugada de Londres. Ves cómo mueve las manos, cómo coge la taza y cómo pone los labios en ella y quieres que te bese en ese mismo momento.
Vuelve a la cama, vuelves a notar su cuerpo desnudo y cómo te tapa con las sábanas asegurándose de que no queda ningún rincón de ti que pueda tener frío. Encajáis brazos, piernas y labios y buenas noches.


Se queda dormido rápido, como después de hacer el amor durante mucho tiempo.

Él está junto a ella, y eso es lo que importa. Sin duda, eso es lo que importa.









[Cómo lloran los violines
cuando no estás]






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11 feb. 2009

Hay un par de cosillas que, en este desnivel de mi vida emocional, afectan aún más a mi mente inestable.
Una de ellas es ver a una de mis compañeras con su novio por la residencia.
Otra de ellas es ver a otra de mis compañeras con su novio por la residencia.
Y otra es oír cómo se llaman "cariño" entre sí.
Esperar los resultados del ginecólogo (inglés), eso también me desequilibra.
Intentar cocinarme habichuelas con huevo y que no me salgan como las de mi madre (con esto incluso me entran ganas de llorar).
No saber dónde está la Medfield Surgery cuando una mujer ciega perdida me lo pregunta(esto me hizo llorar).

Soy el patetismo en persona. Soy el verbo (fastidiar) hecho carne.

Pongo la ruedecilla en el número ocho y me quedo bajo el agua caliente hasta que se me pone la piel roja. Entonces salgo de la ducha.
Eso también me hace más inestable. Caber en la ducha. Salir sola de la ducha. Secarme yo sola. Llevar todas las cosas a la habitación, yo sola. Llegar a una habitación que solo huele a mis cosas. Tirar las cosas a un suelo demasiado ordenado. Tirarme a una cama pequeña demasiado grande.









#

A la retaguardia.

Las vio por primera vez antes de que cumpliera un año.
Entonces era mi padre (y según él, sigue siendo) su más mejor amigo. Tiene otros, claro está, pero mi padre era su más mejor amigo. Incluso a ratos le atribuía el papel de padre (suyo), aunque no pertenecieran a la misma especie.
Iba con él cuando las vio.
Sabía que podía ir tranquilo cuando paseaba con mi padre. Estaba seguro de eso y se sentía seguro con él.
Pero cuando las vio, la cosa cambió.
Estaba con mi padre, sí. Las miraba desafiante. Con las orejas empinadas y los ojos bien abiertos. (Él siempre lo mira todo, todo, con los ojos bien abiertos. Yo siempre digo que es para verlo todo, todo). Y el pecho hacia adelante, con apariencia de fiero. Siempre pegado a su amigo, claro.
Pero cuando mi padre miró sus patas traseras, vio cómo el perro tanteaba terreno con una de ellas, por si acaso tuviera que echarse a correr.









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10 feb. 2009


Hice trampas conmigo misma, como ya sabía que haría.

Play














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8 feb. 2009

Broken

28 ene. 2009

Buon giorno, principessa.


Me gustaría tener una cámara de fotos con zoom manual y, si eso, saber utilizarla. Me gusta hacer fotos.

Y la música. Me obsesiona. Me obsesiona la música. Yo quemo las canciones, cada nota. ´

No puedo salir con ese propósito en mente porque claro, no tengo nada que fotografiar si me lo propongo.

No sé tocar ningún instrumento ni con las manos ni con los labios ni con los pulmones. Pero sé tocarlos todos en mi cabeza.

Me gustan esas fotos que se perciben casi más con el tacto que con la vista.

Y leer.

Y escribir.

Y conocer palabras bonitas, con sonido. Para escribirlas después por las noches con poca luz.

Me gusta, cuando me despierto, antes de abrir los ojos, saber que estará ahí. Y meter las manos bajo las sábanas y acariciarle la piel.

Tacto.

Me gustan sus buenos días.

Si alguna vez termino de aprender catalán, empezaré con el italiano. Buon giorno.

Principessa. Me gusta que me llame principessa.


Play buon giorno, principessa.






# Gracias, Ingrid :*

27 ene. 2009

Play


Ópera.




#

Meme

Vale, venga sí. Un meme. Que haga un meme, pronúnciese /mimi/, digo yo.

Normas del juego:

1. Crear un link de la persona que te ha indicado el meme.


3.Confesar 7 cosas extrañas/raras/diferentes sobre ti y tu personalidad en el blog.

4. Crear un link a 7 personas invitándolas a participar del meme.

5. Avisar a los 7 afortunados que han sido invitados por medio de un comentario.






Increíble pero cierto, no tengo más de tres amigos. Eso podría ser una de las confesiones, pero me la guardo por si la gente no lo ha leído. Ahí van siete cosas raras de mí myself. (Oh mi Dios, esto va a ser como pick up siete amapolas en un campo de amapolas).


Primera cosa extraña que me identifica:

Como mi propio nombre indica, me siento bien desnuda. Aprovecho cualquier situación de soledad para destaparme, y esas cosas.

Segunda cosa extraña que me identifica:

Tengo tantas cosas extrañas que soy incapaz de elegir siete.

Tercera cosa extraña que me identifica:

Me como la tortilla de patatas por partes. Primero el huevo, y luego las patatas. Con las manos. Sí, es posible.

Cuarta cosa extraña que me identifica:

Siempre me cayeron mejor los malos de las películas y de los libros, que los buenos. Tienen más vidilla, joder, los otros siempre son todo perfección. Incluso son guapos.

Quinta cosa extraña que me identifica:

Tengo una peca en la mejilla derecha que resulta estar exactamente en el mismo lugar en el que mi padre tiene otra de exacta apariencia.

Sexta cosa extraña que me identifica:

Nunca he sabido ni me temo que sabré bailar. Y aún así, me gusta hacerlo.

Séptima cosa extraña que me identifica:

A pesar de todo esto, he conseguido enamorar al amor de mi vida.


25 ene. 2009


Note to self:

Play


*
De sobra sabes que eres la primera,
que no miento si juro que daría
por ti la vida entera, por ti, la vida entera.

Tú que tanto has besado,
tú,
que me has enseñado.

Porque una casa sin ti es una embajada,
el pasillo de un tren de madrugada.
Un laberinto sin luz, ni vino tinto.
Un velo de alquitrán en la mirada.


Y sin embargo, cuando duermo sin ti,
contigo sueño.
Y si te vas, me voy por los tejados,
como un gato sin dueño.

Y baile sin orquesta,
y ramos de rosas, con espinas
.

Joaquín Sabina

24 ene. 2009

"Ven a dormir conmigo, no haremos el amor.
Él nos hará."

Julio Cortázar.

23 ene. 2009

Chaos.

Oh, I'm scared of the middle place between light


















and nowhere.

20 ene. 2009

Cinco minutos.



2.50

Luz medio encendida. No medio apagada. Tenue, como su boca mientras duerme.
Focaliza un segundo de mi vida y dime si no es eso lo que quería.
Vista.
Acaricia mi pelo. Sé que lo hace. Y sé que no sabe que lo sé.
Lo hace cuando le doy la espalda y me hago la dormida. Juega con él. Lo huele. Me pone los pelos de punta.
Naranja, roza. Roza la yema de su dedo con la piel de mi hombro desnudo. Lo besa.

2.51

Un minuto basta. En un minuto es mío. Sus labios, su lengua, sus dientes, su nariz, su olfato, sus ojos, sus pestañas, sus mejillas con sus pecas, su pelo rizado, sus orejas, sus lóbulos, su cuello, su pecho, sus brazos, sus manos.
Sus dedos.
Tacto.

2.52

La piel es más vulnerable bajo esta luz.
La baña.
La atrae. Sabor.
Gusto.
Es mío. Es solamente mío. Nunca ha sido de nadie más porque incluso entonces hacíamos planes. Y siempre va a ser mío. Aunque se vaya.
Él ya es mío, se hizo mío y no podrá dejar de serlo nunca. Aunque se marche.

2.53

El número mágico. Los tres ejemplos, los tres finalistas, los tres deseos.
Tres minutos para volverme loca.
Lo beso en los labios, en la mejilla, en el cuello.
Oscuridad.
Olfato.
Huelo su cuello, su nuca, su él.

2.54

Dime tú qué es, si no. Si te estremeces cuando sonríe. Y te lo contagia.
Está a dos mil kilómetros de ti y está siempre tan cerca.
Si sentirlo respirar es tu oxígeno.
Wonderwall, Cat Power. Escúcha(me).
Oído.

2.55

Cinco minutos. Cinco sentidos.
Siempre, va a ser mío.
Es otra manera de decir que siempre voy a ser suya.

19 ene. 2009


Te sentaste a mi lado, como la poesía junto al vino,
tras la ventana vi luces de neón de color amarillo.
Cogí tu mano mientras decidías qué hacer,
el único beso que echo de menos lo compartí contigo.
Las demás ciudades solo son recuerdos de lugares.
Pero cuando sueño con Londres, solo te veo a ti.

Te quiero a ti
o a nadie.
Nadie servirá.
Tú o nadie.
Nadie es el único
que llenará este espacio que guardo para ti.

Me redujiste a eslóganes en la pared.
Yo me ofendí, pero tenías razón sobre ellos.
Mis amigos me dicen que no debería perder el tiempo,
pero no me podré concentrar hasta que no seas mío.
Dibujo cartas y le pido deseos al fondo de un pozo,
quién habría dicho que me perdería en ese viejo hotel…

Te quiero a ti,
o a nadie.
Nadie está hecho para mí.
Tú, o nadie.
Porque nadie más es lo suficientemente fuerte, lo suficientemente fuerte,
para pararme a tiempo y liberarme.
Te quiero a ti,
o a nadie más.
Nadie más me sirve.
Oh, tú, o nadie.
Nadie es el único
que me llenará hasta que te haga mío.



Aquí está.

18 ene. 2009


Fucking damn me, SHIT.

Clic here.

10 ene. 2009

Ayer, durante mis conversaciones nocturnas, recordé un dato de mi infancia que me hizo sonreír.
En el paseo marítimo de Matalascañas ponen un mercado de libros que no me perdía ni un verano cuando era pequeña. Iba con mi madre y siempre acababa con más de dos libros en mi poder.
Uno de los veranos (no sé si tendría nueve o diez años yo) mi víctima fue una colección de cómics llamados "Trotamundos". Iba sobre un vagabundo y aún me acuerdo de uno de los bocadillos de una de las viñetas de uno de los cómics: Lo que más me gusta de mi profesión es que nunca sé dónde despertaré por la mañana .

A partir de entonces, cada vez que me hacían la típica pregunta de "¿Ytúquévasaserdemayorbonita?" yo respondía que sería vagabunda (mi madre se enfadaba).

Desde hace tres años, no pasan dos meses seguidos en los que yo duerma en la misma cama.

Y eso, quieras o no, cansa. Porque acabas sintiendo que todas son tus casas y ninguno tu hogar. Qué mierda queda esto escrito en español, narices.

...Eva through the Looking-Glass.

...Eva through the Looking-Glass.